Nuestros ancestros, los mayas, manifestaron el gran
avance de su cultura en todos los aspectos que
constituyen una civilización; como la política, sociedad
y la religión. Este último rubro quizá es el más
destacado, ya que eran politeístas, basando las razones
de su existencia en la naturaleza.
Su ideología se conformaba de dogmas particulares, un
ejemplo, la creencia de que los sacerdotes, los
guerreros que morían en las batallas, las mujeres
muertas en el parto y los sacrificados a los dioses se
iban a los lugares celestiales, con las divinidades del
firmamento: Kin ( el sol), Uh
( La luna), Xaman Ek
(La estrella polar) y Noh Ek (
El planeta venus).

Los mayas tenían un Dios creador, al que llamaban
Hunab Ku. Pero el creador de los
hombres era Itzamná,hijo de Hunab Ku,
un dios bueno, señor de los cielos, del día y de la
noche. Itzimná era una deidad benévola, siempre amiga
del hombre. nunca se ve asociado con la destrucción o
desastre; y nunca aparece en los códices acompañado de
los símbolos de la muerte.

Chaac ( al que algunas comunidades
mayas todavía rezan) era el dios de la lluvia y de todo
lo que se relaciona con ella. Además de Chaac, estaban
los chaques, sus cuatro ayudantes.

Ixel, personaje importante en el
panteón maya, en ocasiones aparece como la
personificación del agua como elemento destructivo
(inundaciones y torrentes de lluvia), se le representa
rodeada de símbolos de muerte y
destrucción, con una serpiente retorciéndose sobre su
cabeza y huesos cruzados bordados en su falda. Pero
parece haber tenido también su lado bueno, como consorte
de Itzimná, parece haber sido la diosa luna, era también
la patrona de la preñez y la inventora del arte de
tejer.

Los antiguos mayas creían que los
suicidas se iban directamente al paraíso. Tenían una
diosa especial que era la patrona de los que se habían
privado de la vida ahorcándose, la llamaban
Ixtab, diosa del suicidio y aparece
representada pendiendo del cielo por medio de una
cuerda que está enrollada a su cuello.

El dios del Inframundo, Ah Puch, es
un ser malévolo. Se le asocia también con la guerra y
los sacrificios. Sus amigos son el perro, el ave moán y
la lechuza. El dios Jaguar , y los Bolontikú (o 9
señores de la noche) completan el círculo de los dioses
subterráneos.