Andrómeda está rodeada de restos de
antiguas víctimas de su voracidad
Un equipo internacional de astrónomos ha utilizado el
Telescopio Isaac Newton de 2,5 mts del Reino Unido en La
Palma (Islas Canarias) para realizar un mapa de la galaxia
de Andrómeda (conocida también como M31) y una gran porción
del cielo a su alrededor. Su trabajo realizado a lo largo de
los últimos años ha creado la imagen más detallada que
existe en la actualidad de una galaxia espiral.
El Dr. Mike Irwin de la Universidad de Cambridge, uno de los
líderes del equipo, reportó algunos de los últimos
descubrimientos el miércoles 31, cuando comunicó en el
Encuentro Nacional de Astronomía de la Real Sociedad
Astronómica en la Universidad Open sobre la primera
evidencia clara de que M31 está destrozando una de sus
galaxias satélite, y el descubrimiento de 14 cúmulos
globulares desconocidos hasta la fecha que orbitan lejos del
centro de M31 y que podrían haber sido dejados atrás cuando
Andrómeda devoró a sus galaxias madres.
Localizada a unos 2,5 millones de años luz de nosotros, la
galaxia de Andrómeda es el objeto más distante visible al
ojo humano desnudo, y está considerada como la galaxia
hermana de nuestra propia Vía Láctea. Al estudiar este
vecindario galáctico, los astrónomos esperan comprender más
sobre la formación y evolución de muchas de las miles de
millones de galaxias espirales que existen en el universo,
incluyendo a la nuestra.
Para la investigación, el equipo ha tomado 150 imágenes
individuales con una cámara electrónica CCD muy sensible,
las que revelan millones de estrellas individuales. La
prospección se extiende sobre un área más de 100 veces mayor
que todos los estudios anteriores combinados. La razón para
el escaneo de un área tan grande es que, alrededor de las
estrellas brillantes, existe un “halo” tenue de estrellas
que son remanentes de la formación de la galaxia miles de
millones de años antes. El estudio de esta información
“fósil” revela evidencia de cómo el halo, y por lo tanto del
resto de la galaxia, se ha ido acumulando a lo largo de la
historia cósmica.
Tradicionalmente, se pensaba que los halos galácticos
eran relativamente uniformes y sin ninguna sub-estructura.
De hecho, la nueva investigación muestra que el halo de
Andrómeda es exactamente lo opuesto: guarda un tesoro
estructural, que indica que ha destrozado galaxias más
pequeñas que se acercaron demasiado y que el halo se ha
generado a partir de sus restos.
“Dado que el disco de Andrómeda aparece tan prístino, nos
asombró descubrir que su halo muestra tanta evidencia de una
historia de interacciones con otras galaxias”, dice Mike
Irwin.
En el Encuentro Nacional de Astronomía de este año, el
equipo Andrómeda reporta el descubrimiento de una gran
corriente de estrellas que parecen haber sido arrancadas de
una de las bien conocidas galaxias satélites de Andrómeda,
la llamada NGC 205. La parte visible de esta corriente
aparente se extiende por casi 50.000 años luz desde el
cuerpo principal de esta pequeña galaxia elíptica y era
previamente desconocida, a pesar de hecho de que NGC 205 ha
sido bien estudiada.
“Es la primera indicación clara de que una de las galaxias
compañeras de Andrómeda está siendo destrozada mientras
observamos”, comentó el miembro del equipo Alan McConnachie,
un estudiante de doctorado en Cambridge.
Los 14 cúmulos globulares que el equipo ha encontrado
orbitando lejos de M31 pueden ser evidencia del pasado
canibalismo de Andrómeda. Los cúmulos globulares son
antiguos sistemas de cientos de miles de estrellas, que se
ven alrededor de muchas galaxias, y que proporcionan muchas
pistas sobre su historia evolutiva.
“Ya que los más distantes de esos cúmulos globulares están a
unos 250.000 años luz del centro de M31, nuestro trabajo
muestra que el halo de M31 se extiende mucho más allá del
borde de la parte brillante del disco de la galaxia”, dice
Avon Huxor de la Universidad de Hertfordshire.
Ambos descubrimientos serán de gran ayuda para entender la
evolución de estas galaxias cercanas, y deberían arrojar luz
sobre cómo nuestra propia galaxia llegó a ser como es hoy”,
comentó Nial Tanvir, otro miembro del equipo de la
Universidad de Hertfordshire.
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