|
Futuro sediento
El cambio climático generado por el calentamiento global
nos augura diferentes problemas para nuestro futuro. Entre
ellos, la escasez de agua dulce.
A medida que el cambio climático se acelera, las existencias
de agua dulce serán cada vez menores, puesto que las
temperaturas en aumento afectarán a los grandes ríos del
mundo.
Si bien en general habrá un aumento de los flujos, con
algunos de los ríos volviéndose más caudalosos, muchos de
los que proporcionan el agua potable para la mayoría de las
personas del mundo, comenzarán a secarse.
Algunos de los cambios que se predicen ya están sucediendo.
Un segundo estudio muestra que los cambios de temperatura
han afectado el flujo de muchos de los 200 más grandes ríos
del mundo a lo largo del siglo pasado, y con el flujo de los
ríos africanos declinando en los últimos 10 años.
El veterano constructor de modelos de clima Sykuro Manabe y
sus colegas de la Universidad de Princeton, crearon uno que
describe el efecto que tendría el cuadruplicar los niveles
de bióxido de carbono en la atmósfera con respecto a los
niveles pre-industriales, sobre el ciclo hidrológico global
a lo largo de los próximos 300 años. Esto parece mirar mucho
más lejos en el futuro de lo que lo hace la mayoría de los
modelos climáticos, pero el escenario es inevitable a menos
que los gobiernos tomen acciones drásticas para limitar las
emisiones de los gases de invernadero.
Evaporación y Precipitación
Los niveles en aumento del CO2 (bióxido de carbono)
dispararán mayores temperaturas no solamente en la
superficie de nuestro planeta, sino que también lo harán en
la troposfera, dice el equipo. Al integrar ésto en los
modelos, junto con los cambios en los niveles del vapor de
agua, la cobertura de nubes, la radiación solar y el ozono,
el equipo predijo el efecto que tendría este cambio
climático sobre la evaporación y la precipitación.
El equipo descubrió que ambas se incrementarían, causando
que la descarga de agua dulce de los ríos de todo el mundo
aumentaría en un 15%. Sin embargo, mientras que el agua será
más abundante en regiones que ya tienen mucho ella, el
efecto neto será el de quitar aún más agua de los lugares
donde vive la gente.
“Las tensiones a causa del agua aumentarán
significativamente en las regiones que actualmente son
relativamente secas”, reporta Manabe en la revista Climate
Change (vol. 64, p. 59).
La evaporación reducirá el contenido de humedad de los
suelos en muchas zonas semi-áridas del mundo, incluyendo al
noreste de China, las praderas de África, las costas
mediterráneas y las costas australes y occidentales de
Australia. La humedad del suelo descenderá hasta en un 40%
en los estados del sur de los EE.UU., dice Manabe.
Irrigación del Desierto
Los efectos sobre los ríos del planeta serán iguales de
dramáticos. Los mayores aumentos estarán en los poco
habitados trópicos y en el lejano norte de Canadá y de
Rusia. Por ejemplo, se proyecta que el caudal del río Ob en
Siberia se incrementará en un 42% para fines del siglo XXIII.
Esta predicción podría impulsar los planes rusos de desviar
los ríos siberianos para irrigar los desiertos que se
encuentran alrededor del Mar de Aral.
Unos cambios similares podrían aumentar las presiones de
EE.UU. para que Canadá permita la transferencia de sus ríos
gigantes del Pacífico para que lleven agua al Oeste
Norteamericano. Manabe predice un 47% de aumento en el
caudal del río Yukón.
Por contraste, habrá caudales menores en muchos ríos de
latitudes medias, que corren a través de regiones densamente
pobladas. Entre los que comenzarán a declinar se incluyen el
Mississippi, el Mekong y especial el Nilo, uno de los ríos
más ampliamente utilizados y más políticamente disputados
del mundo, donde su modelo predice un 18% de caída de
caudal.
“Un Reto Enorme”
Estos cambios presentarán un “reto enorme” para los mayores
manejadores de agua del mundo, dice Manabe. Probablemente,
impulsarán una nueva generación de súper-represas y canales
para modificar los cursos de agua a todo lo largo del
planeta, como por ejemplo el esquema actual de China para la
transferencia de agua entre el norte y el sur.
Algunos de los hallazgos son controversiales. El modelo de
la Oficina de Meteorología del Reino Unido predice que el
caudal del Amazonas descenderá en este siglo, mientras que
el equipo de Manabe predice que el aumento de las lluvias
incrementará su caudal en un 23%.
Y mientras que Manabe prevé un 49% de incremento en el
caudal del Ganges y del Brahmaputra, que drenan a los
Himalayas, un estudio internacional reportó que el Ganges
perdería caudal a medida que los glaciares que lo alimentan,
desaparezcan.
Un Retraso Temporal
Mientras tanto, un equipo de investigadores en Francia dice
que el cambio climático ya está afectando a los ríos del
mundo. David Labat y sus colegas de la agencia de
investigación gubernamental CNRS en Toulouse, reconstruyeron
las descargas mensuales desde 1975 a la fecha, de más de 200
de los más grandes ríos del mundo.
Tomaron los datos en poder del Centro de Datos de Flujo
Global en Alemania y de la Base de Datos de Descarga de Ríos
de la UNESCO, y utilizaron una técnica estadística para
completar los huecos de los datos perdidos, o cambios en los
flujos causados por represas y proyectos de irrigación.
Sus hallazgos revelan que los cambios de temperatura causan
aumentos y disminuciones en los caudales de los ríos con un
retraso de unos 15 años, y el equipo predice que los flujos
globales aumentarán en algo así como el 4% para cada grado
centígrado de aumento en la temperatura global.
Sin embargo, el cambio climático de las ultimas décadas ya
ha causado que la descarga de los ríos de Norte y Sud
América se incrementen. La descarga en Europa ha permanecido
estable, pero el flujo de los ríos africanos ha descendido.
Fuente
LO ÚLTIMO
en tu Correo.
Suscríbete Gratis a NUESTRO BOLETÍN !!
Te Agradeceríamos nos informes si encuentras un
ENLACE
ROTO
|