Un caso como
éste solo ocurre
una vez
cada varios
milllones de
corderos nacidos.
El animal nació
en Nueva Zelanda
polidáctil,
es decir, tiene
siete patas,
como se observa
en la fotografía
tomada el pasado
31 de julio.
El extraño
nacimiento ha
tenido lugar en
una granja de
Methven,
cerca de
Christchurch,
en el
centro de la
isla de Nueva
Zealanda.
Por supuesto, no
es el primer
caso de un
animal nacido
con algún tipo
de curiosa
malformación. En
Cisjordania
nació
un ternero con
dos cabezas
; en Estados
Unidos murió con
ocho años una
extraña
serpiente con
dos cabezas;
en España
conocimos en
abril el caso
del
gato con dos
caras
de Badajoz. En
ocasiones, la
naturaleza no es
tan sabia.
