El supuesto hielo desenterrado fue fotografiado por la Phoenix el vigésimo día de su presencia en el planeta rojo y había dudas si se trataba de restos de sal. Cuatro días después cuando la zanja fue fotografiada de nuevo, los pedazos habían desaparecido.
“Debe ser hielo”, aseguró Peter Smith, director de investigaciones de Phoenix, desde el centro de operaciones situado en la Universidad de Arizona. “Estos pequeños grumos han desaparecido por completo al cabo de unos días, lo que supone una evidencia perfecta de que es hielo. Ha habido algún interrogante sobre si el material era sal. La sal no puede hacer eso”, ha indicado Smith.



