“Somos la primera unidad en España que decidimos establecer este tipo de seguimiento de forma rutinaria. Creamos agendas de citaciones virtuales con las cuales sabemos que a los seis meses, por ejemplo, tenemos que revisar a ciertos pacientes”, dice Silvestre en una entrevista a la BBC.
El sistema es sencillo. El dispositivo (un cardio-emisor) monitoriza el marcapasos, batería, cables y el estado del corazón enviando la información a una central de datos. Ante cualquier anomalía transmite los datos al especialista que alerta mediante Internet o el teléfono móvil al paciente.



