En el
Instituto
alemán de
Telecomunicaciones
Heinrich-Hertz
(HHI) acaban
de crear un
espejo
virtual
que
permite
comprobar
cómo nos
sienta una
prenda de
vestir sin
tener que
pasar por el
probador.
Es una de
las
novedades
que se
exhibirán en
la próxima
Feria de
Electrónica
de Consumo (IFA)
que se
celebrará en
Berlín a
partir del
próximo 29
de agosto.
Una vez colocados delante del espejo, basta con apretar un botón para ver en el cristal si nos gusta cómo nos queda una camisa o un jersey sin necesidad de quitarnos la ropa que lleva puesta. Además, también permite comprobar si nos queda mejor el modelo de rayas, el rojo, el azul o el verde, por ejemplo. Y, por supuesto, comparar distintas tallas.
Conseguirlo no ha sido sencillo. Según explica Anna Hilsmann, del HHI, “resulta difícil crear una sensación realista de las camisetas, camisas o jerséis en un espejo virtual, porque estas prendas se doblan, se arrugan y cambian de forma cuando nos movemos”. Al fin y el cabo, los tejidos tienen propiedades elásticas, su estructura no es uniforme, y cada material se comporta de forma diferente. Y todo eso ha supuesto un reto para el espejo, que debe reproducir de forma diferente cómo nos queda una camisa de algodón, una de lino y otra con cierto porcentaje de viscosa.
De momento los investigadores están trabajando con ropa y zapatos, pero pronto adaptarán el espejo virtual para complementos como sombreros y joyas. Hilsmann está convencida de que con este método seremos un poco más osados en las tiendas a la hora de probarnos prendas “arriesgadas” y cambiar de look.
Una vez colocados delante del espejo, basta con apretar un botón para ver en el cristal si nos gusta cómo nos queda una camisa o un jersey sin necesidad de quitarnos la ropa que lleva puesta. Además, también permite comprobar si nos queda mejor el modelo de rayas, el rojo, el azul o el verde, por ejemplo. Y, por supuesto, comparar distintas tallas.
Conseguirlo no ha sido sencillo. Según explica Anna Hilsmann, del HHI, “resulta difícil crear una sensación realista de las camisetas, camisas o jerséis en un espejo virtual, porque estas prendas se doblan, se arrugan y cambian de forma cuando nos movemos”. Al fin y el cabo, los tejidos tienen propiedades elásticas, su estructura no es uniforme, y cada material se comporta de forma diferente. Y todo eso ha supuesto un reto para el espejo, que debe reproducir de forma diferente cómo nos queda una camisa de algodón, una de lino y otra con cierto porcentaje de viscosa.
De momento los investigadores están trabajando con ropa y zapatos, pero pronto adaptarán el espejo virtual para complementos como sombreros y joyas. Hilsmann está convencida de que con este método seremos un poco más osados en las tiendas a la hora de probarnos prendas “arriesgadas” y cambiar de look.



